La devastadora DANA que golpeó la Comunitat Valenciana a finales de octubre dejó tras de sí un panorama desolador: pueblos enteros arrasados, cientos de personas desplazadas, familias que lo han perdido todo y municipios paralizados en la desesperación.
Frente a esta tragedia, la respuesta de las instituciones ha sido, como de costumbre, lenta, burocrática y, en muchos casos, insuficiente. Mientras el gobierno regional calcula, los vecinos y vecinas actúan.
La iniciativa “Recapte de Germanor“, impulsada por La Cantina de Ruzafa, pone de manifiesto el contraste entre la solidaridad de la gente común y la inoperancia de un sistema que debería protegerles.


